Cómo protegemos los datos públicos y privados alojados en tu web.

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Seguridad

Medidas de seguridad aplicadas a los datos que gestionamos, y buenas prácticas recomendadas.

Datos públicos y datos privados

Distinguimos entre datos públicos (el contenido de tu web, accesible por cualquier visitante) y datos privados (credenciales, información de clientes, bases de datos internas). Ambos se alojan sobre la misma infraestructura, pero con niveles de protección distintos.

Qué hacemos por nuestra parte

  • Certificados SSL/TLS incluidos y renovados automáticamente.
  • Copias de seguridad periódicas y restaurables desde el panel.
  • Firewall y monitorización a nivel de servidor.
  • Actualizaciones de seguridad aplicadas de forma regular al sistema y al panel.

Lo que no está en Internet, no se puede atacar

La forma más eficaz de proteger un dato no es cifrarlo mejor: es no publicarlo. Los rastreadores automáticos que recorren la web constantemente solo pueden encontrar lo que está expuesto. Si un dato sensible nunca aparece en una página pública, esos rastreadores no tienen nada que detectar, y por tanto nada que atacar.

Un ejemplo muy directo es el correo: si creas un buzón nuevo y publicas esa dirección en tu web (por ejemplo info@tudominio.com escrito tal cual en la página de contacto), es habitual que en pocas semanas ese buzón empiece a recibir spam. Los bots que rastrean Internet la han encontrado y la han añadido a sus listas. Si esa misma dirección nunca se publica, el spam simplemente no llega.

La solución que aplicamos es usar formularios de contacto en vez de escribir la dirección directamente en la página. El visitante rellena el formulario y lo envía, pero la dirección de destino real no está en el HTML que ve el navegador: vive en un archivo fuera de la zona pública del hosting, que solo el propio servidor puede leer. Nadie que visite la web —ni persona, ni bot— llega a ver esa dirección.

El mismo principio se aplica a cualquier otro dato sensible, no solo al correo: cuanta menos superficie pública tenga un dato, menor es la posibilidad de que alguien lo encuentre y lo use en tu contra.

Un dato escrito en una conversación se considera quemado

Si compartes una contraseña u otro dato sensible dentro de una conversación —un chat con soporte, un ticket, un correo, una IA— es habitual que esa conversación quede guardada en algún historial interno (lo que se conoce como logs), aunque el canal parezca de confianza y aunque luego se borre el mensaje visible. Ese registro escapa a tu control.

Por eso, en el momento en que un dato sensible se escribe en una conversación, lo prudente es darlo por comprometido. Si es una contraseña, cámbiala en cuanto puedas: no por desconfianza hacia quien la recibió, sino porque a partir de ese momento ya no puedes garantizar que siga siendo secreta.

Lo que te corresponde a ti

Como cliente, la parte que te corresponde es mantener contraseñas robustas, activar la verificación en dos pasos cuando esté disponible, mantener actualizado el software que instales dentro de tu hosting (CMS, plugins, temas), y evitar publicar directamente datos sensibles que puedan sustituirse por un formulario u otro mecanismo intermedio.

Nota: si en algún momento compartes una contraseña por accidente en un correo, un ticket o un chat, cámbiala en cuanto puedas. A partir de ese momento, trátala como si ya no fuera secreta.